mayo 02, 2011

APUNTES SOBRE EL PERIODISMO TRUJILLANO XV

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Especial para “El Tiempo” de Valera.-


El Centinela vió luz en San Lázaro en los meses postreros de 1912. Tenía como Director – Redactor a Santiago Morillo; no menciona ningún colaborador y suponemos que casi todos los trabajos fueron de aquel. Publicaba avisos, poesías, artículos sobre agricultura, religión y en una sección intitulada Mesa de Redacción las informaciones más destacadas en el Estado. Era de tamaño octavo, con seis páginas, sin pie de imprenta. Al final escribía Francisco Sosa en la página editorial. El último número que hemos visto, es del 1º de enero de 1913.

Editado en la Imprenta Oficial del Gobierno del Estado circuló en Trujillo el 8 de noviembre de este año El Preludio, cuyos Directores – Editores eran Félix Berbecí Pérez y Joaquín Cegarra, ambos empleados del citado taller tipográfico.

El pie de imprenta de este periódico solamente lo vemos en el número cuatro, último que circuló, pues como los Redactores hacían una campaña contra algunas personalidades del pueblo, Manuel F. Mendoza, Director de la Imprenta, les hizo una carta en la que otras cosas les decía que tuviesen la amabilidad de colocar tal nota al pie de la última página y a la vez “suprimir de ellas todo aquello que roce con la crítica, la sátira o el epigrama”.

Mendoza hizo esto a raíz de una hoja suelta que lanzó Andrés D. Rosales con un reclamo sobre el por qué permitía el Gobierno que en los talleres oficiales se editase un periódico anónimo que iba contra la sociedad trujillana. Esto de anónimo no es posible analizarlo, pero había que hacer desaparecer a cualquier costo al único órgano de prensa que circulaba en la ciudad. El Preludio se silenció para siempre el 30 de diciembre. Fué un periódico casi estrictamente literario. Desde el número uno jugó con esta técnica, iniciándose con una preciosa página lírica de P. Fortoul Hurtado, unos Cantares de Jacinto Cedeño y una delicada canción romántica de Emilio Briceño. Después aparecen también como colaboradores Pacífico Bravo y Dimas Ramírez.

La sección que dió motivo a la desaparición del vocero fué la llamada MALES Y REMEDIOS, o sean diálogos críticos de muy comedida creación.

Dirigido por el bachiller Alfredo A. Manzanilla vió luz en Valera el 20 de enero de 1912 un periódico ocasional, en tamaño octavo, cuatro páginas, de nombre de El Eón con noticias del Estado, literatura y reproducciones poéticas de bardos venezolanos y europeos.

En sus páginas leemos la siguiente información: “De plácemes se encuentran los autores de la comedia “QUIERO SER PERIODISTA”, pues un vocero regional bastante servil la califica de DRAMA y se ocupa de ella de una manera tan baja que se hace imposible con una contestación”.

Entre sus colaboradores aparecen José Izquierdo, J.M. Rosales, Aranguren, J.M. Araujo Mannucci y Gerónimo Maldonado H. Se ensaña EL Eón contra los redactores del pasquín de Betijoque.

El bachiller Manzanilla dejó de figurar como Director del vocero a partir del numero 5, del 16 de marzo de 1912, fecha en que se despide de la ciudad de Valera, pero El Eón continúa, rotundamente cambiado, nueva presentación, nuevo tipo, editado en la Imprenta El Propio Esfuerzo, de Maracaibo y como periódico de “Literatura y Variedades”. Su director es J.M. Rosales Aranguren, Redactor, José Humberto Manzanilla y Administrador – Cronista, H. Álvarez de Lugo, estudiantes del Colegio Santo Tomás de Aquino. Colaboradores: Mario Briceño Iragorry, Pedro Santini Ordóñez, Benedicto Peña, Quintero V., A. Lomelli Rosario, Gastón Texier Unda, J.N. Rivas, Ricardo Olavarrieta Jiménez y R. Villasmil Briceño.

Alfredo A. Manzanilla se alejaba de Valera para someterse a un tratamiento en otra ciudad donde desgraciadamente adquirió mayor auge la enfermedad, desapareciendo muy pronto. El Eón le hizo un respetable homenaje al periodista, al ciudadano y al literato, y se estampó su nombre, desde el número diez, como Director – Fundador.


La Poesía ocupó sitio de honor en el periódico, especialmente producción de los vates valeranos, caraqueños y colombianos. Pero dejó márgen para otras actividades. En una oportunidad polemizaron con los directivos de Lauros, semanario también, de la ciudad. En el número 13 figuró como Redactor, Manuel S. Escalona. Poco tiempo después El Eón desaparecía. Habían circulado quince números hasta el 16 de junio de 1913. Su formato era octavo con cuatro páginas.

El 1º de marzo de 1912 apareció en Trujillo El Provinciano, redactado por J.E. Novelli, Joaquín Cegarra y José Armenio Núñez. Tenía una sección para las damas en donde entre estrofas rimadas o breves frases se cantaba a las chicas más lindas de la ciudad, como si dentro del calor de estas páginas estuviesen los secretos privados de amores platónicos. Apareció sin pie de imprenta con muchos seudónimos, aunque también anotamos que entre sus colaboradores J.A. Lavaneras Carrillo, V. Juan Cobarrubias, R.V. Tirado Briceño y J.M. Rosales Aranguren.

Después del número catorce a fines de este año quedó como Director J.E. Novelli, pues Joaquín Cegarra se separó del cargo para asociarse a Félix Berbecí Pérez y fundar en noviembre otro periódico de la misma índole con el nombre de El Preludio.

En El Provinciano se hacían frecuentes menciones de El Centinela de San Lázaro y a La Fortuna de Carache. El último número que conocemos es del 1º de enero del 1913, marcado con el número 17.-


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Rafael Ramón Castellanos