mayo 02, 2011

APUNTES SOBRE EL PERIODISMO TRUJILLANO XXVIII

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Especial para “El Tiempo” de Valera


Continuamos nuestras apreciaciones con la mención de Las Noticias que apareció en su segunda época el 4 de agosto de 1921, con su número primero como “Periódico de circulación ocasional, órgano de publicidad de la Imprenta Santana”. Fue su Director Propietario el distinguido tipógrafo, periodista e intelectual J. R. Almarza. Era de formato octavo, con ocho páginas y la particularidad de ser repartido gratis.

En la presentación se hace referencia a que por causas de la subida del papel y por otras más ajenas a la propia voluntad habían suspendido la publicación de este periódico, pero que ahora animados por los mejores deseos y por insinuaciones amistosas de personalidades de la localidad lo reanudaban.

Publicaba noticias breves, una seguida de otra, sin indicación y “declaratorias” sobre los permisos para la explotación de hidrocarburos, carbón y demás minerales combustibles en determinados lotes pertenecientes al Estado. Esto era todo el vocero que por lo demás, muy bien impreso, no tenía numeración de páginas. Conocemos dos números, el último del 8 de agosto de 1921. También en este año vió luz en Betijoque un periódico que luchaba “Por la defensa, por el progreso y por el bienestar de Betijoque”. Se trata de un semanario en formato décimo, con ocho y diez páginas. Fue su Redactor – Director, G. Texier Unda y Redactor – Cronista, Emiro Fuenmayor.
Se trata de La Voz de Betijoque.

Su consigna política era defender la administración del General Juan Vicente Gómez y los actos de los empleados del Distrito.
Entre sus colaboradores citamos a H. Unda Chuecos, quien de cuando en vez hacía sus trabajos de índole político – literaria.

Se editaba en la Imprenta El Iris, de Fernando Segnini Lupi, en Pampán, pues es sabido ya que aquella famosa pequeña imprenta que fue introducida a Betijoque en 1912 había pasado a Escuque y de aquí a quien sabe cual pueblo zuliano. Es de mirar con detenimiento la fuerza de voluntad de estos hombres para mandar a imprimir tal publicación a una distancia de más o menos cien kilómetros, cuando los medios de comunicación eran menos halagadores que ahora y por lo tanto el tráfico lento y fastidioso.

En el número siete aparece un aviso del siguiente tenor: “Hemos tenido a bien nombrar colaboradores de nuestro semanario a los ilustres e intelectuales señores Prebísteros Doctor Luis A. Rodríguez, Coronel H. Unda Chuecos, Doctor Leonidas Guijarro, Doctor F. Guerrero F., Doctor Felipe Rincón Jugo, Señor Julio C. Oliver, Bachiller Roberto Salas, Señor José Manuel Caballero, Bachiller Augusto H. Méndez, Bachiller Jesús Alfonso Ferrer, Señor Amílcar Valbuena U. y Bachiller Lorenzo Valero, hijos del Distrito Betijoque y residentes en él”.

Publicaba a vedes fuertes protestas alusivas a motivos del pueblo, tal como sucedió cuando hizo agudas críticas a la determinación gubernamental de eliminar las retretas domingueras. Quien tenía a cargo esta sección ocultó su nombre con el seudónimo de Gatun.

Alguien con el falso nombre de Jabino escribió para La Voz de Betijoque, varias pequeñas notas sobre literatura, muy aceptables y simpáticas.

Frecuentemente vemos en las páginas de La Voz de Betijoque publicación de muchas declaratorias de permiso para la explotación de yacimientos de petróleo, asfalto, ozoquerita, gas natural y demás minerales hidrocarburados, en determinadas zonas comprendidas en la parte llana del Distrito. Solamente conocemos siete números de este periódico betijoqueno.

Por cierto que cuando indagábamos sobre estos detalles, allá por 1953 nos redactó don Manuel F. Mendoza, el pequeño enfoque biobibliográfico que transcribimos: “Mis obritas publicadas: periódicos semanarios: El Espejo; El Gallo; El Gladiador; El Estímulo; El Sagitario; La Lira y El Diario de Trujillo. Revistas quincenales: El Repertorio; Industria y Letras y Promesas. Libros: Trujillo Histórico y Gráfico, (conmemorativo del Centenario de la muerte del Libertador); Un Secreto Victimario, (novela); también recuerdo que, en mis primeros esfuerzos literarios, publiqué en Trujillo un pequeño libro de versos cuyo título era uno de estos dos: “Neblinas” o “Claros y Brumas”. Como hace tanto tiempo de esto, estoy dudoso porque uno de esos dos títulos lo llevaba una de sus composiciones, que fue insertada por un periodista cuyo nombre no recuerdo, en su periódico, en Ciudad Bolívar. Inéditos tengo los libros siguientes: En Verso: Anagramas, 115 páginas; Humoradas, 135 páginas; De Tiempos Mozos, 30 páginas; Pétalos Líricos, 126 páginas; Cantos de Occidente – Sonetos, 119 páginas y Patria y Lirismo, 83 páginas. En Prosa: Lecciones Primarias de Aritmética, 77 páginas; EL Padre propone y Cupido dispone, 26 páginas (Novelín); Canuta, o Escenas de Familia, 133 páginas (Artículos de costumbres); Miscelánea, 140 páginas; Amor de Hermanos y Un Conspirador peligroso y Fundación de Naiguatá, 92 páginas y Leonor o El Tesoro del Abuelito, 88 páginas. Novela. Manuel Mendoza”.


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Rafael Ramón Castellanos