mayo 02, 2011

APUNTES SOBRE EL PERIODISMO TRUJILLANO VIII

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ESPECIAL PARA “EL TIEMPO”


San Jacinto, hoy capital del Municipio Monseñor Carrillo del Distrito Trujillano tuvo su primer periódico en 1910, el cual circuló a mediados de Julio, como “Órgano de Intereses Generales” y con el nombre de El Ariete, redactado por Silvio A. Villegas y José R. Briceño , siendo Administrador – Cronista: José V. Núñez Carrillo.

En tamaño octavo y con cuatro páginas, editado en la Imprenta Centenario, de Trujillo. El Ariete contiene poesías y comentarios del pueblo, así como una sección de noticias intitulada Poliantea, que es una recopilación de simpáticas notas regionales.

A partir del número 11, del 20 de Noviembre de 1911, dejó de figurar Núñez Carrillo como Administrador – Cronista, no siendo reemplazado. Entra el periódico a lucir el nombre con otro tipo de letras más uniforme.

Entre los colaboradores encontramos a José B. Casañas, más un nutrido número de seudónimos. Luego dejó de ser editado en los talleres citados y pasó a serlo en los de la Imprenta “El Iris” de Pampán. El último número que tenemos a la vista es el 12 del 14 de Enero de 1912.

El 13 de Septiembre de este año comenzó a circular en Betijoque un periódico impreso con llamativos colores titulado El Pensil “quincenario de literatura y artes” redactado por Enma Dubuc Arias y administrado por Nieves Díaz Viana, teniendo como colaboradores a “un selecto grupo de señoritas”.

Sin pie de imprenta, en tamaño diez y seis nació El Pensil. Su primera páginas está ocupada hasta la mitad por el clisé en donde grabaron el nombre y por varios sonetos, sonetos siempre, de F. Guerrero F.

Se trata de un órgano romántico, con algo de correo de enamorados y de admiración pública de ciertos galanes y ciertas lindas damas, pero siempre tras bastidores, con seudónimos muy atractivos.

En el mes de Noviembre apareció la revista religiosa titulada La Iglesia, “órgano de la Vicaría de Carache” que era una publicación ocasional, aunque casi siempre salió mensualmente.

La Iglesia estuvo dirigida durante toda su existencia por el Prebístero Bachiller José Isaías Sánchez, y tenía como colaboradores a “los sacerdotes de la Vicaría” y como Administrador a Julio C. Pacheco.

En formato diez y seis, impresa en los talleres de la Imprenta “El Iris” de Pampán, esta revista tuvo numeración corrida desde el uno hasta la página que termina con el primer año, empezando luego en la misma forma anterior, siempre de ocho en ocho.

La primera página está ocupada por un dibujo enmarcado, siendo este una especie de paisaje donde se divisa una iglesia y una casa. El nombre aparece en el centro.

La colaboraciones aparecidas en la segunda página es relativa a las actividades parroquiales. Sin secciones específicas se caracteriza La Iglesia por la cantidad de títulos y por lo breve de los artículos, conteniendo siempre informaciones de muchos de los pueblos de los Distritos Carache y Trujillo.

“Nueva Prensa, Culta y Generosa” es el titular con que esta revista reseñaba los canjes. Encontramos con frecuencia breves notas sobre obras publicadas en el país. Frecuentes son las minúsculas reproducciones de diferentes órganos de prensa especialmente de Caracas, Maracaibo y Barquisimeto.


Son muy comunes las relaciones de gastos en los trabajos de reparación de la iglesia, de compra de objetos para esta y de obras en general. La más larga fue la “Relación del movimiento de la Tesorería de la Junta de los trabajos del dique de la Quebrada Vistarú”, de la cual era tesorero el Director de la revista.

Conocemos solamente 12 números de La Iglesia; el último del 10 de Marzo de 1911.

El Baluarte es el nombre de uno de los periódicos de Valera aparecidos en este año, en formato doce avo, con cuatro páginas, sin pié de Imprenta y redactado por A. Ernesto Faria, J. Felipe Márquez, Rómulo Pisani, Pacífico Durán y José Araujo M. alumnos del Colegio “Santo Tomás de Aquino”.

El número tres es del 18 de Diciembre y específica que es un periódico ocasional que “sale cuando pueda”. Publican poesía, breves artículos de iniciación literaria, notas espirituales, con indicaciones concluyentes sobre el comportamiento, el recogimiento y el deber de amar a Dios sobre todas las cosas y no cometer actos descortés con la moral. Una sección muy apreciable es Miscelánea, relación breve de sucesos de la ciudad y pueblos vecinos. Así como de información de Instituto Educacional.

El número 7, es del 14 de Octubre de 1911, con formato aumentado y con seis páginas, siendo Director José Araujo M., Administrador, J.E. Fontiveros y Redactores A.E. Faría, J. Felipe Márquez, Rómulo Pisani A., R.V. Salas, Pedro La Riva Vale y Domingo Manccucci, alumnos del Colegio. Era ya un quincenario, exigía la colaboración y valía un centavo. El último número tiene fecha de Diciembre.

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Rafael Ramón Castellanos